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El Guardian del Amazonas

«YACURUNA, AMO DE LAS AGUAS DE LA SELVA AMAZÓNICA»

LEYENDA ANTIGUA

Muchas de las leyendas de la selva amazónica gira en torno a sus imponentes ríos, donde antiguos relatos se han contado de generación en generación. Los YACURUNA son un mítico pueblo de agua, similar a los seres humanos, que se dice que viven en hermosas ciudades submarinas, a menudo asentadas en las bocas de los ríos. La creencia en los YACURUNA se encuentra más prominente entre los pueblos indígenas de la Amazonía. Este término se deriva de la lengua quechua, Yacu (» agua «) y runa (» hombre «).

¿Qué apariencia tienen los Yacuruna?

Algunos relatos los describen como dioses, capaces de controlar a las criaturas de las aguas, el clima sobre los ríos e incluso a las mismas aguas, sin embargo las versiones sobre el yacuruna cambia en las distintas regiones de la selva.

Algunos los describen como seres peludos con sus cabezas invertidas hacia atrás y con pies deformes. Varias ilustraciones representan a los YACURUNA como una criatura similar a un hombre acompañado de una serpiente y montando un cocodrilo. Para algunos otros, tienen el poder de cambiar a un hombre atractivo. Los YACURUNA tienen una calidad tentadora y atractiva para ayudarlos a capturar a sus víctimas y también tienen bajo su mando a las sirenas de los ríos y lagos, también se comenta que los chamanes a menudo los convocan para hacer tratos de curación u otros intercambios.
Sin embargo, en muchas partes se cuenta que el yacuruna, busca su pareja entre las mujeres humanas a quienes seducen adquiriendo la apariencia de un joven atractivo para después invitarlas a nadar en el rio y después llevarla a las profundidades, aunque también hubo raptos más agresivos y no solo a mujeres sino también a niños y jóvenes que estuvieron jugando cerca a la orilla del rio y este se los llevo para vivir en su ciudad subacuática atraído por la simpatía de la víctima. Se dice que los jóvenes raptados sean niños, jóvenes o mujeres, son tratados bien y si tienen la edad suficiente les ofrecen hermosas sirenas para que sean su compañía en las profundidades.

¿Dónde habitan estos legendarios seres?

Se dice que los Yacuruna habitan las ciudades submarinas que son como espejo de las ciudades humanas del revés. Las ciudades pueden ser interpretadas como reflejos en la superficie del agua. Dentro de la ciudad, los YACURUNA viven en palacios de cristal con paredes multicolores de escamas de pescado y perla, reclinable sobre hamacas de plumas bajo una red de mosquitos de alas de mariposa. Las hamacas de los YACURUNA son serpientes, sus asientos son tortugas y sus canoas son cocodrilos.

Los Yacuruna vagan por la selva amazónica por la noche usando el cocodrilo negro como canoa y una boa gigante como collar. La gente local cree durante el día que el YACURUNA duerme en los fondos de ríos y lagos con un ojo continuamente abierto, quienes han sido llevados a sus dominios poco a poco van adquiriendo la apariencia de los yacurunas hasta cambiar completamente su fisonomía, su pensamiento y con el tiempo adquirir los mismos poderes y habilidades formando parte de esta raza legendaria.

«Los yacurunas pueden ser justos, pero si alguien intenta engañarlos, se dice que su ira es legendaria.»

Los Yacuruna tienen la capacidad de sanar a otros. El YACURUNA puede ser convocado por un chamán para ayudarle a él o a ella en el proceso de curación. El YACURUNA puede pasar el conocimiento de la curación de una persona enferma a un chamán, y de esta manera re-establecer su salud. Es por eso que los Yacuruna pueden ser fuentes de poderes chamánica, y pueden ser un poderoso aliado para el chamán…

En todos los pueblos amazónicos en especial en el Perú conocen la leyenda del yacuruna, aunque varía ligeramente dependiendo de la región y la experiencia personal de los lugareños, si visitas esta hermosa región y preguntas sobre este ser, te sorprenderías de las historias y relatos que te contarán.

La Leyenda de: EL RAPTO DEL YACURUNA…

Hace ya mucho tiempo en la Comunidad Nativa de Shimpiyacu, vivían por lo menos 3 familias que dedicaban su vida a conservar y respetar el espíritu del bosque, para que este les dejara cazar en su interior.

Corrían tiempos de respeto y paz, cuando una de estas familias dio a luz una hermosa niña, lo cual era celebrado por todo el pueblo, siendo esta niña el orgullo de sus padres. Con el tiempo, está niña se convirtió en una hermosa joven, a quien varios mozos guerreros del pueblo y expertos cazadores querían desposar, se presentaban a la familia para hacerse en matrimonio con la joven, la cual los rechazaba debido a que no encontraba lo que ella en su corazón estaba buscando.

La hermosa joven acostumbraba ir al río en las noches sin luna y sentarse horas y horas pensando en las reverencias de sus pretendientes; cuando en una noche estrellada, se le presento un joven apuesto, de aspecto gallardo y de mirada dulce, la chica quedo inmediatamente prendada de este joven, ya que era diferente a los pretendientes que tenía, su corazón era transparente, pero lo extraño era que nunca lo había visto por el pueblo, bastaron solo esos momentos y la chica se enamoró de este extraño joven, tanto fue su enamoramiento que siempre se veían en las noches sin luna a orillas del río y conversaban horas y horas.

La abuela sospechaba mucho de las salidas de la joven ya que siempre regresaba contenta y no decía nada, una de esas noches la abuela le recrimino su salida y le prohibió volver al río a menos que le contase lo que estaba ocurriendo, la chica con emoción le contó a su abuela todo respecto a su aventura amorosa pidiéndole discreción y respeto.
Después de escuchar toda la historia, la abuela se alegró de que al fin su nieta se fijara en alguien y que al fin se decidiera a contraer matrimonio, así que la abuela accedió a que la joven saliera a verse con su prometido, siempre y cuando, se lo presentase a ella primero; la chica emocionada llevo a su abuela al rio, pasaron varias horas bajo el resplandor de la luna y al fin el joven galante apareció, -la abuela sospecho un poco pero se mantuvo serena ya que su nieta estaba feliz-, el extraño joven también sintió algo en la mirada de la abuela por lo que un poco disgustado se retiró, no sin antes prometer a la abuela que haría feliz a su nieta y la boda sería pronto.

Pocas noches después el prometido se presentó ante los padres de la joven, quienes mostraron su asombro por su galante aspecto, conversaron y celebraron el futuro matrimonio, fue entonces que la luna llena se asomó en la casa y el huésped sintió incomodidad por la luz de la luna por lo que pidió cerrasen las ventanas, ellos un poco extrañados por la incomodidad de su huésped, accedieron.
Ya de noche se despidió, pero no sin antes intentar hacer un pacto a solas con la novia (a la que le pidió que accediera a todo lo que él le pidiera) la abuela logró escuchar esta conversación, y no convencida por estas palabras, lo echó de inmediato de ahí.

A media noche, la chica desapareció de su casa para ir rumbo al río. La abuela abrumada, se fue tras de ella y antes de poder alcanzarla, ante la claridad del río, vio al muchacho quitarse el disfraz de humano y aparecer ante la luz de la luna como un demonio, el mismo Yacuruna, incapaz de hacer nada, vió como inmediatamente desaparecieron en el río.

La abuela no saliendo del asombro se fue llorando a casa y contó el suceso a los padres, quienes destrozados por la noticia, buscaron con ayuda de los vecinos y guerreros de la comunidad, a su hija por doquier y no hubo ningún rastro.

El padre triste y furioso pidió ayuda al brujo del pueblo para ver cómo es que podrían encontrar al Yacuruna; este le dijo que tendría que hacer un llamado a los espíritus del bosque, quienes le entregarían la respuesta en sueños.
Pasaron meses y no había respuesta, la madre no soportaba el dolor de no tener a su lado a su pequeña y fue en una noche de luna llena que tuvo un sueño, donde podía ver a su hija que estaba feliz y a cargo de una enorme casa donde tenía criados y animales de granja por doquier, la hija al verla llorando, le decía que no se preocupase y le prometió que en dos días la vería, que por favor acudiera a la media noche a el río para hacerle entrega de algunos presentes de parte de su esposo y ella, ya que tenían en mente regalarle miles de gallinas, venados y varios animales de granja y comestibles.

La madre llena de llanto y alegría contó el suceso a su esposo y a los habitantes de la comunidad, esto llego a oídos del brujo quien auguró que era peligroso ir, pero ella no quiso escuchar, ella estaba feliz ya que vería a su hija, aunque trataron de persuadirla, entre llantos y riñas, su esposo la tuvo cautiva y con vigilancia para que no saliese la noche pactada, por temor a que le pasase algo.

La abuelita hizo lo imposible para persuadir a la seguridad, y como pudo, hizo dormir a los que custodiaban a su hija, haciéndoles beber de un masato con pizcas de hierbas medicinales, luego abrió la cerradura y salieron corriendo hacia el río pero ya eran más de la media noche y solo encontraron los sacos de peces en gran cantidad y de todos los animales que le había señalado su hija en sueños, pero se dieron cuenta que de su hija y del Yacuruna solo quedaron las huellas.

Amaneció y una multitud encontró a la abuelita y a la madre sollozando al costado del río, tristemente avanzaron al pueblo cargando todo y tan solo hubo silencio entre los integrantes de la familia y el pueblo, saciaron su apetito con los peces y luego se resignaron en buscar a la hija más querida de shimpiyacu.

Pasaron dos años y la madre agobiada salió al campo donde descansó a orillas del río y al dormirse soñó nuevamente a su hija pero en este sueño la hija estaba llorando, la madre preguntó el por qué de su llanto, y si era causa del demonio yacuruna, esta le respondió que él la amaba mucho y que nunca le haría daño, era solo que tenían que retirarse del pueblo porque habían invasores que mataban a sus animales con venenos y otras especies nocivas y que ya nunca volverían, la madre lloró desconsoladamente, la hija le propuso venirse con ellos, que a la medianoche la esperarían.

La madre salió aquella noche sigilosamente de la aldea, pero los moradores, el brujo y el esposo sospechaban de su conducta y la siguieron a lo lejos, la abuelita también los siguió, en el claro del río apareció la viva imagen de la hija perdida flotando en el agua y detrás suyo el Yacuruna montado en un gigantesco caimán , la madre se acercó a ellos y aunque los guerreros junto con el brujo corrieron tras ella, no pudieron darle alcance, desaparecieron en las aguas del Río Mayo.

Se dice que tan solo quedó un escrito en la arena : «Los quiero mucho me llevo a mi mama porque no quiero que sufra y esté a mi lado por siempre»; el esposo desmayo y tuvieron que regresar cabizbajos y con ganas de seguirlos, pero todo era en vano….. Se dice que en luna llena cuando la luz refleja el Río Mayo, se observa a lo lejos a dos mujeres lavando y jugando sobre la ribera del río, inseparables, a lo cual luego de unos segundos desaparecen….