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La Gente del Desierto

Los Papagos o “TOHONO O’OTHAM”

El Pápago es un grupo binacional a partir de la división de su territorio entre México y los Estados Unidos, teniendo sus miembros que elegir entre las dos nacionalidades. Están emparentados con los hia’ched o’otham, también conocidos como areneños o pinacateños, y con los akimel o’otham, a quienes comúnmente se les conoce como pimas gileños, por su residencia junto al río Gila.

En los Estados Unidos, donde viven la mayoría, se localizan en Arizona, establecidos en una reservación con 11 distritos en el valle medio y alto del río Gila, con la cabecera de la reservación en SHELLS y donde la oficina Tohono O’otham in México Office se encarga de las relaciones entre los O’otham de ambos países. En 1917, cuando se establecieron las reservaciones en Estados Unidos, se formó un Congreso Tribal bajo la autoridad de una Constitución tribal de la Nación Pápago.

Durante la Colonia se les llamó “Pimas Altos” y a partir del siglo XIX se les denominó “Pápagos”, que quiere decir “comedores de fríjol” o “pimas frijoleros” ya que su principal siembra era el fríjol. En Estados Unidos cada vez se utiliza más el término “Tohono O´otham”, como ellos se autodenominan y que en su propia lengua quiere decir “gente del desierto”. Su población actual en Sonora alcanza los 385 habitantes.

LOCALIZACIÓN

Habitan en el desierto de Sonora, en los municipios de Altar (El Bajío, El Cubabi, La Mochonera y El Cumarito), Caborca (Pozo Prieto, Las Calenturas, Las Norias, Santa Elena, El Carricito, San Francisquito y El Carrizalito), Plutarco Elías Calles (Quitovac y Chujubabi) y Saric (Pozo Verde).
También existen descendientes del grupo en las ciudades de Puerto Peñasco, Caborca y Sonoyta.

SU LENGUA

Su lengua está estrechamente relacionada con el Pima y ambos forman la rama Pimana de la familia Yutoazteca. En Sonora la lengua tiende a caer en el desuso, mientras en Arizona la mayoría son bilingües (Tohono e inglés).

SU VIVIENDA

El tipo de vivienda más antiguo (JUUK) consistía en una excavación circular de aproximadamente cinco metros de profundidad y diez de ancho, con un techo de ramas de ocotillo y hediondilla, sostenidas con vigas obtenidas de la corteza del sahuaro, con paredes escalonadas.

Otra vivienda tradicional (conocida en su lengua como HUKI) es la de planta cuadrangular, con muros de adobe o piedras amalgamadas con barro, techos de paja o carrizo y argamasa. El piso es de tierra apisonada y la puerta orientada hacia el poniente. La cocina solía ser una simple ramada abierta o con paredes de carrizo, con un fogón de adobe (el estrado) mesas, sillas, bancos, varios utensilios y cestos de torote para almacenar semillas. Rodeaba la casa un cerco de madera o de alambre.

SU ARTESANÍA

Figuras talladas con madera del árbol del mezquite, cestería de palmilla y torote y piezas de barro, cocidas en horno elaborado con palos de choya y estiércol.
Sus piezas de cestería son muy solicitadas en los Estados Unidos, vendiéndolas a un precio elevado.

ORGANIZACIÓN SOCIAL

Antiguamente la tribu se dividía en dos clanes: los búhos y los coyotes, que además de intercambio matrimonial desempeñaban un papel específico en las ceremonias. En las aldeas, tanto las de verano como las de invierno, había una casa ceremonial llamada “casa de la lluvia o de la nube” donde se reunían para asuntos públicos. Las reuniones las presidía un anciano llamado “guardián del fuego”, quien también estaba al frente de las ceremonias de purificación o de petición de lluvias.

A la llegada de los conquistadores tuvieron que cambiar su organización tradicional, y nombraron gobernadores para cada aldea pero con un sentido solamente político y administrativo. También, al reducirse su territorio y establecerse las formas de tenencia de la tierra, las autoridades municipales y agrarias se impusieron sobre el gobernador tradicional de cada comunidad.

En 1977 se eligió nuevamente un gobernador tradicional pero sus funciones no son ejecutivas sino solamente de valor simbólico y ritual.

La familia pápago es nuclear, cuando se casan entre miembros del mismo grupo, tratan que sean de otro pueblo o aldea. También existe el matrimonio con otros grupos étnicos o bien con mestizos.

COSMOGONÍA Y RELIGIÓN

Cuentan sus leyendas que existían dos seres sobrenaturales que crearon diversas razas de hombres y luego las destruyeron; estos dioses lucharon entre ellos, el “mago de la tierra” desapareció, dejando el mundo a I,Itoy, quien finalmente creó la gente pápago. I,Itoy expulsó a los hombres creados primero y ocupó su territorio, la Papaguería.
A partir de la evangelización de los jesuitas, se adaptaron elementos de su religión al Cristianismo. Los ritos y creencias actuales giran en torno a la figura de San Francisco (que sintetiza también la imagen de I,Itoy, el Hermano mayor). En las rancherías se levantan capillas de adobe en las que una imagen “de bulto” del santo recibe los rezos y alabanzas, junto con numerosas velas de diferentes tamaños. Ante la ausencia de sacerdotes oficiales el culto quedó en manos de los propios O’otham.

SUS FIESTAS

Los jesuitas introdujeron el culto a San Francisco Javier, los franciscanos después la cambiaron por San Francisco de Asís. La gran fiesta se celebra el 4 de octubre, día del santo franciscano, pero la imagen venerada corresponde al santo jesuita. Todos los años, numerosos grupos de pápagos y de Tohono O’otham peregrinan el 4 de octubre para venerar la imagen de San Francisco, que muchos identifican con el Padre Kino.

Las fiestas tradicionales, autóctonas, son dos:

El VI’IKITA, conocida también como “fiesta del cucú”, se celebra durante el plenilunio de julio en Quitovac.
Tiene como finalidad llamar el agua y recibir bendiciones. En esta ceremonia participan Tonos O’otham estadounidenses y mexicanos en un mismo terreno, con un lugar preciso para las danzas de cada quien y la convivencia ocurre entre los procedentes de un mismo lugar, con las lenguas usuales en esas regiones. Durante la ceremonia pueden escucharse en Quitovac tres idiomas.

Frente a las casas se colocan cinco montoncitos de tierra, cuatro formando un cuadrado y uno como centro; sobre el montoncito central, se colocan dulces, tortillas, jalea de pitahaya u otros alimentos. Los danzantes, vistiendo una manta a cuadros atada a la cintura y muslos, a manera de pantalón corto, sobre el que llevan un cinto con campanitas, portan máscara y una vara con plumas en la mano, llegan a los patios y bendicen los alimentos sobre los montículos de tierra. Las gentes que los siguen se reparten e ingieren los alimentos, quedando de esta manera bendecidos.

Tras el recorrido por los patios, los danzantes regresan al huki del que salieron para iniciar la danza. Los huki, actualmente, son pequeños corrales semicirculares en las afueras del pueblo, cercados con varas de sahuaro o pitahaya y ramas del monte. Ahí se visten los danzantes y tocan los músicos. Los músicos suelen ser tres cantores que tocan raspadores de madera de hediondilla colocados sobre coritas (cestos tejidos) invertidas, y raspados con una quijada de buro o vaca.   Los danzantes van y vienen en silencio de un huki a otro (al de los invitados de otro pueblo) durante toda la noche y el siguiente día. Cuando danzan, lo hacen un poco alejados del huki y entonando un son monótono que incluye frecuentes repeticiones de las sílabas cu cu cu. También bendicen a la gente con su vara y rezan en su lengua pidiendo la lluvia. Quien se compromete como danzante para el víikita debe hacerlo por cuatro años consecutivos.

El KHUJIN, o “danza del venado”, se celebra en el novilunio de agosto, en la que participan hombres y mujeres formando dos filas paralelas o una alterna de ambos sexos. Los danzantes permanecen en un solo lugar, flexionando las corvas sin levantar los pies del suelo. Sólo hasta el amanecer danzan caminando suavemente y formando un círculo y una cruz. Mientras danzan, los hombres sacuden una varita que llevan en la mano. Las mujeres no portan objeto alguno.

La música para esta danza la facilitan tres cantores, acompañándose con raspadores sobre coritas (como en el Vi’ikita).

Esta ceremonia dura una sola noche y, como debe ir precedida de la caza de un buro, al que el gobierno mexicano impuso veda en esa época del año, la ceremonia se ha suspendido en territorio mexicano y sólo se celebra en la zona tohono o’odham del lado norteamericano.

#NativoAmerica

Fuente: Lutisuc Asociación Cultural, I.A.P., trabajo de campo.